24 mar. 2012

El largo historial de acoso de la Policía de Sanford a la comunidad negra




Sanford, la ciudad de Florida en pie de guerra por el asesinato del adolescente negro, Trayvon Martin, a manos de un 'vigilante' hispano a finales de febrero, tiene un largo historial de racismo y acoso policial. En menos de 10 años, los lugareños han conocido a tres jefes de policía, el último de los cuales se retiró temporalmente el jueves, para facilitar las investigaciones.

En medio de críticas llegadas de todo el país, el jefe policial Bill Lee, dijo a la prensa que se retiraba "para no ser un factor de distracción en las investigaciones" del asesinato, cuyo responsable, George Zimmerman, se encuentra aún en libertad gracias a una benevolente ley aprobada en el año 2005 y que autoriza el uso de la fuerza, incluso mortal, para contrarrestar otro acto violento.

Lee estuvo apenas 10 meses en el puesto y aunque prometió que iba a limpiar el departamento de policía de elementos racistas, poco o nada hizo en realidad. Lo admitió el viernes el propio administrador de la ciudad, Norton N. Bonaparte. "Es cierto, no logró mucho, pero también habría que darle más tiempo", dijo.

Bonaparte tiene una noción curiosa del "tiempo". Cada vez que le preguntan cuando concluirá la investigación sobre el asesinato de Martin dice que "no sabe" o "tardará tiempo". El jueves dio la mejor explicación de todas a la cadena NBC. "No debemos precipitarnos", afirmó.

Pero tiempo es lo que menos falta le hace a la comunidad negra de Sanford, víctima de incontables acosos por parte de la policía, que se sirve de cualquier excusa para detener, golpear y encarcelar. Hasta el punto de que muy pocos en la ciudad dudan de que exista una política policial premeditada de considerar a todos los individuos de raza negra como delincuentes en potencia. "Si estás en la calle después de las 12 de la noche y eres negro, te disparan o te golpean", dijo Jack Jackson Sr., citado por el diario 'Los Angeles Times'.

Una noche un patrullero de la policía lo siguió todo el tiempo desde su iglesia hasta la entrada de su casa, recuerda. Días después, otro patrullero se le atravesó delante, inmovilizando su coche y cuando Jackson preguntó al agente qué estaba pasando, este le dijo que se callara.

Un atardecer hace dos años, el empresario negro Murray Jess conducía por una de las calles de la ciudad en su Mercedes cuando se dio cuenta que le seguía un patrullero. Al instante, dos coches encubiertos de la policía se le atravesaron delante, obligándolo a ingresar al aparcamiento de un restaurante de comida rápida, dos policías, uno empuñando una cámara de vídeo y el otro con la mano en la pistola, se aproximaron al vehículo. Cuando Jess preguntó porqué lo habían obligado a detenerse, uno de los agentes no se anduvo con rodeos: "Hemos recibido quejas de que muchos coches de este tipo están siendo robados últimamente". A Jess todavía le hierve la sangre al recordar el incidente.

El año pasado, un joven negro fue agredido en la espalda por un blanco. El incidente fue captado por una cámara, alguien subió la película a 'YouTube' y así se supo que el agresor era hijo de un teniente de la policía de Sanford. Pero el individuo no fue arrestado. Estalló el escándalo y tras muchas presiones, Bonaparte terminó despidiendo al jefe de la policía y le dio el puesto a Lee.

En Sanford siempre hubo problemas raciales desde que la ciudad asimiló la comunidad negra de Goldsboro en 1891. La segregación racial en Florida duró hasta mediados de los años 60 del siglo pasado.

El gobernador de Florida, Rick Scott ha nombrado un fiscal especial para investigar el asesinato de Martin y la eventual culpabilidad de Zimmerman. Mientras tanto, en Sanford, Miami, Orlando y Tampa se han realizado sendas manifestaciones de rechazo al crimen.

El viernes en Miami unos 1.000 estudiantes salieron a la calle a demandar justicia para Martin. "Él fue asesinado sin piedad. Lo único que pedimos es justicia", dijo Jeremiah Kirk, un joven de la secundaria Martin Luther King, en el centro de la ciudad.

Por otro lado, el escándalo acaba de salpicar al conocido periodista de la cadena Fox, Geraldo Rivera. El jueves, durante un debate sobre la muerte de Martin, el periodista acusó a la victima de ser responsable de su propia muerte. "Todo esto sucedió porque él llevaba vestida una sudadera y tenia un capucha que no dejaba ver el rostro. Todo le mundo sabe que así es como se visten los negros delincuentes", dijo. Y ante el estupor de los presentes en el plató, agregó: "Un hombre de tez negra con una sudadera y capucha puesta es una invitación a que un idiota le dispare. La sudadera es tan responsable de la muerte como George Zimmerman".

Al instante, las redes sociales se llenaron de criticas al periodista. Incluso su propio hijo. "Mi hijo me ha llamado para decirme que se avergüenza de mí", reveló Rivera en un tuit.


-- wwwformy vía Ipad

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