9 oct. 2012

El Cervantes cerrará dos centros en Brasil y uno en Siria




Si una marca país empieza por su idioma, hay malas noticias —y van ni se sabe— para la marca España. El Instituto Cervantes, que nació en 1991, ha anunciado un repliegue histórico. Su director, Víctor García de la Concha, ha explicado ante la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso que en 2013 se cerrarán tres centros —el futuro de un cuarto, en Sofía, depende de la contribución del Gobierno búlgaro— y se estudia la venta de algunos inmuebles.

Porque tampoco el Cervantes sale indemne de la tijera de Hacienda. El Gobierno le dará un 37% menos de dinero que en 2012 (50 millones de euros frente a 80). El organismo pretende compensar la reducción con ventas de edificios —se barajan las de Tel Aviv y Bruselas— y recortes en partidas de personal (17% menos) o inversiones (caen el 42%), que obligarán a paralizar proyectos de rehabilitación de edificios. El presupuesto total del organismo para 2013 asciende a 83,7 millones de euros, que significa una reducción del 13,9%. Incluso sin reducción, sus cifras son raquíticas en comparación con las que manejan institutos equivalentes (los 814 millones del British en 2011).

Las medidas más drásticas se tomarán en Brasil, donde se cerrarán las sedes de Recife y Curitiba, “como parte de un plan de redimensionamiento de nuestra presencia”, planteó Víctor García De la Concha. El Cervantes cuenta con ocho centros en Brasil, un país estratégico para la difusión del español tras la introducción del idioma en el sistema educativo. “Hay que potenciar el español en Brasil”, afirmaba el director hace unos meses. A pesar del cierre de ambas sedes, el director aseguró que seguirá siendo un país estratégico para el Cervantes, que posiblemente se implante en nuevas ciudades brasileñas de la mano de universidades.

El director de la delegación de Curitiba, Salvador López Becerra, se sorprende al enterarse por una llamada de este periódico de que su sede es una de las nombradas: "Yo no sé nada, no me han dicho nada. Ya que no es seguro no quiero ni pensarlo". López Becerra cuenta que el centro se inauguró en 2007 y que allí trabajan siete personas: él, dos profesores y cuatro funcionarios, además de una decena de maestros colaboradores.Unos 20 empleados trabajan en cambio en la sede de Recife, donde un funcionario cuenta que tampoco sabían nada del cierre de la delegación: “Es usted la primera persona que me lo cuenta”.

El Instituto Cervantes también se retira de Damasco por razones que no tienen que ver con el dinero. “Se trata de oficializar la suspensión de actividades”, explica García De la Concha. Desde abril, la guerra que se vive en Siria obligó a cancelar la actividad del centro.

El caso de Sofía está en el aire. El Gobierno de Bulgaria no desea el cierre, como evidencia el hecho de que ayer el embajador búlgaro en España se entrevistó con Víctor García de la Concha para hablar del futuro del organismo. “En el pasado se han hecho contratos de alquileres costosísimos que ahora pesan como una losa sobre el Cervantes”, señala su director. El mantenimiento de la sede de Sofía desde que se abrió hace dos años ha costado alrededor de 2,5 millones de euros.

El Instituto se plantea también compartir sedes con otros organismos como el British Council o el Instituto Goethe para ahorrar. A pesar de estas medidas, Víctor García de la Concha destaca que el Cervantes crecerá en 2013. Su intención es llegar a acuerdos con universidades para continuar la expansión a menor coste.

Pese a los cierres anunciados, García de la Concha ha sostenido también en el Congreso que el Instituto "no se va a detener", sino todo lo contrario: "Se propone metas concretas para cumplir sus objetivos con mayor fuerza".

Aunque tendrá que hacerlo con menos dinero. Desglosando el 13,9% menos con el que contará el presupuesto del Cervantes para 2013, el director ha explicado que la mayor partida de la institución es la que destinan a los recursos humanos: el año próximo tendrá 50,6 millones, es decir 10,6 millones menos que en 2012.

El capítulo destinado a gastos corrientes también sufrirá una reducción: perderá uno de sus 30,17 millones de euros. En términos concretos, significa que el instituto buscará renegociar los alquileres de algunas de sus sedes, ya que estos gastos representan el 40% de esta partida. "Hay contratos costosísimos que ahora pesan como una losa sobre el Cervantes", afirma García de la Concha.

Entre tantos menos el Cervantes tiene por lo menos un más: las ventas de edificios, las reducciones de gasto y el aumento del resultado comercial, estimado en 10,88 millones, es decir un 98% más que en el ejercicio anterior, provocarán en 2013 un aumento del remanente de tesorería.

Si en el pasado los tajos presupuestarios han tratado con más delicadeza las grandes instituciones culturales, para 2013 nadie tiene bula. José María Lassalle, secretario de Estado de Cultura, ha reconocido rante la comisión de Cultura del Congreso que la aportación del Gobierno cae un 31% en el Prado y un 25,5% en el Reina Sofía. A pesar de los recortes del presupuesto, defendió que en 2013 “la cultura no se paraliza”.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2012/10/08/actualidad/1349713792_915575.html





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