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30 nov 2012

¿Sufrió Israel una "bofetada internacional" en la ONU?


Celebraciones palestinas en Cisjordania
Mientras en los territorios palestinos se celebra el nuevo estatus de "estado observador no miembro" en Naciones Unidas, en el vecino Israel el primer ministro Benjamín Netanyahu está siendo responsabilizado por lo que consideran una grave derrota diplomática.
El jueves, la Asamblea General de la ONU aprobó por 138 votos a favor, 9 en contra y 41 abstenciones la nueva condición para los palestinos, que lo equipara con la condición del estado Vaticano.



El respaldo a la solicitud palestina superó incluso los cálculos más optimistas de la Autoridad Nacional Palestina y su presidente Mahmud Abbas, por lo que el nuevo estatus viene acompañado de una importante victoria diplomática.
Pero para lo que Abbas es un triunfo, para Netanyahu es un revés que algunos dentro de Israel salieron rápidamente a cobrarle.

"Bofetada" internacional

Benjamin Netanyahu
Netanyahu calificó el discurso de Abbas de "difamatorio y venenoso".
La presidenta del opositor Partido Laborista, Shelly Yajimovich, considera que el resultado en la ONU es consecuencia de la política exterior de Netanyahu y la profundización del estancamiento en el proceso de paz con los palestinos.
En declaraciones a la prensa local, Yajimovich, dijo que Netanyahu y su canciller Avigdor Lieberman, han "avergonzado al país internacionalmente" y le han regalado a los palestinos una victoria histórica.
Zahava Gal On, presidenta del partido Meretz, de vocación pacifista, afirmó que la comunidad internacional "ha dado a Netanyahu un bofetón en la cara", aunque aseguró que la movida podría ayudar a que Israel se involucre de nuevo en el proceso de paz.
Sin embargo, a juzgar por las declaraciones de los principales voceros israelíes, es poco probable que el nuevo estatus palestino vaya a tener ese efecto.
El canciller Lieberman consideró que el discurso de Abbas en la ONU, pidiendo un "certificado de nacimiento para Palestina", demuestra que no está interesado en la paz.

Temores israelíes

Algunos países occidentales que votaron a favor de los palestinos han destacado que no se trata de un reconocimiento legal de un Estado palestino, algo que sólo se realiza bilateralmente.
Aunque los propios palestinos rebajaron sus expectativas con respecto a lo que aspiraban hasta 2011 de un reconocimiento pleno, la nueva condición les permitiría acceder a organismos del sistema de la ONU, como la Corte Penal Internacional (CPI).
Si ingresaran a la CPI, los palestinos podrían denunciar cosas como la política de contrucciones de asentamientos en los territorios palestinos, pese a los acuerdos suscritos en el pasado por Israel para detenerlos.
También podrían presentar la política de asesinatos selectivos de líderes radicales palestinos o el bloqueo de sus territorios, cosas que consideran violatorias de las leyes internacionales.
En la edición del viernes del diario israelí Haretz, el especialista en asuntos diplomáticos Avi Issacharoff aseguró en un artículo de opinión que "Abbas nuca lo admitirá, pero le debe un enorme agradecimiento al gobierno israelí y en particular al canciller Avigdor Lieberman".
"Hace unos pocos días atrás parecía que Abbas podía evaporarse de la conciencia palestina e internacional en vista de los logros de Hamas durante la operación Pilar de Defensa", escribió Issacharoff, haciendo referencia a la reciente ofensiva militar israelí contra Gaza para neutralizar los ataques con cohetes de grupos radicales palestinos que venía sufriendo.
El analista destaca que ahora Abbas recuperó su posición de liderazgo, al menos en los círculos políticos del mundo árabe y logró un raro consenso entre los palestinos, divididos entre seguidores de Hamas, que gobierna de facto en Gaza, y los del Fatah de Abbas que controla Cisjordania.

ONU "hostil"

En sus palabras ante la Asamblea, antes de que se produjera la votación, Abbas tuvo duros calificativos para Israel, a quien definió como una "ocupación colonial racista" equiparable con un apartheid, el sistema de discriminación racial que rigió en Sudáfrica hasta los años noventa.
"El mundo ha podido ver un discurso difamatorio y venenoso, lleno de propaganda mentirosa contra el Ejército israelí y los ciudadanos israelíes", expresó Netanyahu en un comunicado difundido tras la intervención de Abbas.
"Alguien que desea la paz no habla de esa manera", dice la nota, en la que se añade que "no se creará un Estado palestino que no garantice la seguridad de los ciudadanos israelíes".
"El camino a la paz entre Jerusalén y Ramala pasa por negociaciones directas sin condiciones previas y no por decisiones unilaterales en la ONU".
Aunque Israel nació de una resolución en 1947 de la entonces novel ONU, sus gobiernos suelen acusar al foro mundial de "hostilidad" hacia el país y de pretender imponer una solución multilateral al problema con los palestinos.
"Temo que la Autoridad Palestina podrá usar a la ONU como un club político contra Israel", dijo el senador republicano estadounidense Lindsay Graham.
Grahamn y otros congresistas presentaron un proyecto de ley al Congreso que retiraría los fondos que EE.UU. aporta a la ONU, si los palestinos no entran en "conversaciones significativas" con los israelíes para solucionar sus asuntos bilateralmente.
Aunque la Casa Blanca dejó claro que no consideraba buena idea el cambio de estatus palestino, en Washington han reactivado los llamados para que las partes empiecen a hablar de paz y "dejen de provocarse en Nueva York o cualquier otra parte", como dijo la embajadora estadounidense ante la ONU, usan Rice.

7 nov 2012

Mitt Romney, una exitosa carrera que culmina con una dolorosa derrota

Washington DC -Baltimore • Con su derrota en las presidenciales estadunidenses, el ex gobernador de Massachussetts, Mitt Romney, puso fin a una carrera llena de éxitos profesionales, pero también repleta de fracasos políticos por una imagen de oportunista de la que nunca pudo deshacerse.

Romney, mormón, millonario de 65 años padre de cinco hijos y abuelo de 18 nietos, acumula éxitos profesionales: graduado en Harvard, inteligente consultor, jefe admirado, salvador de los Juegos Olímpicos de invierno de Salt Lake City en 2002, gobernador republicano del estado demócrata de Massachussetts de 2003 a 2007.

Sus derrotas han sido únicamente en el campo político: en 1994 no concretó sus aspiraciones a un escaño del Senado y en 2008 abandonó su carrera a la Casa Blanca en las primarias republicanas, que ganó John McCain.

Los cientos de millones de dólares gastados en publicidad no han logrado que se desprenda de una imagen de arrogancia, ni corregir sus vaivenes ideológicos.

¿Cuál es el "verdadero" Romney? ¿Un moderado que solía favorecer el derecho al aborto? ¿O un extremista de derecha que defiende draconianos recortes presupuestarios?

Pese a las persistentes dudas en la interna de su partido, Romney ganó la nominación presidencial republicana como el candidato con mejores opciones para vencer a Obama.

Un misionero mormón en Francia

Nacido en 1947 en Detroit, capital de la industria automotriz en Michigan (norte), Willard Mitt Romney tuvo su primer contacto con la política a los 15 años, cuando acompañaba a su padre George en la campaña que lo llevó a la gobernación.

En 1968, debió ser testigo de la derrota de su padre frente a Richard Nixon, en las primarias republicanas previas a las presidenciales.

Conoció a Ann Davies en 1965, en ese momento de sólo 15 años. En 1969, se casaron al regreso de Mitt tras dos años y medio como misionero mormón en Le Havre, Burdeos y París.

Durante su estadía de treinta meses en Francia, Romney trabajó arduamente para tratar de ganar adeptos para la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, una secta protestante con una imagen controvertida en la sociedad estadounidense a causa de sus orígenes polígamos.

Fue en ese país europeo donde en 1968 casi perdió la vida en un accidente automovilístico, en el que murió uno de los pasajeros que viajaban con Romney en el vehículo.

Ya casado con Ann, se instaló cerca de Boston, Massachusetts, donde ingresó a la mejor universidad del país, Harvard, y obtuvo en 1975 dos títulos: uno en Derecho y otro en Negocios.

Entró a trabajar en Bain & Company en 1977, y causó una impresión tan buena, que en 1984 le confiaron una nueva sociedad: Bain Capital.

Romney dirigió el fondo de inversiones durante 15 años, donde acumuló fortuna y reputación hasta transformar a la firma en una de las más prestigiosas en Estados Unidos, y sólo la abandonó para convertirse en 1999 en presidente del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Salt Lake City y salvar sus cuentas.

"Pasé mi vida en el sector privado, nunca en el público. Quiero, con mi experiencia, ayudar a los estadounidenses", repitió constantemente, como un latiguillo, durante la campaña.

Los fondos de Bain Capital cosechan grandes éxitos, pero algunas de sus reestructuraciones de empresas, muy lucrativas para los inversores, lo fueron mucho menos para los trabajadores. Y los numerosos despidos que en ellas se produjeron eclipsaron el balance del candidato.

Mientras fue gobernador de Massachusetts, Romney se ganó una fama de moderado pragmático, de la cual se ha ido distanciando en su campaña hacia la Casa Blanca, lo que permitió a Obama calificarlo de malabarista político que cambia sus posturas dependiendo de sus intereses.

El "verdadero" Romney

Frente a ello, sus familiares y personas cercanas se movilizaron para tratar de mostrar al "verdadero" Mitt: bromista, atento e íntegro.

Sus reuniones electorales abrían con videos familiares, a veces con Mitt y Ann recordando anécdotas, inclusive con lágrimas en los ojos, como cuando evocaban la enfermedad de Ann.

La generosidad del candidato no era fingida, según la biografía de Scott Helman y Michael Kranish "El verdadero Romney" ("The Real Romney").

De 1986 a 1994, Romney dirigió la diócesis mormona en Boston, una función administrativa y religiosa que le permitió ayudar a los miembros de su congregación.

Romney protagonizó muchos actos de altruísmo, desde financiar los estudios de los hijos de una familia necesitada, hasta acompañar en un hospital a un joven condenado por la leucemia.

Pero también presionó a una madre soltera para que entregara su hijo a una agencia de adopciones de la iglesia, cosa que la mujer rechazó.

Tras su derrota en las primarias de 2008, su esposa Ann juró que "nunca más" pasarían por eso, aunque finalmente cambió de opinión en 2011 para ayudar a su marido a ganar las presidenciales de 2012.

Es difícil imaginar que Ann y los simpatizantes republicanos otorgarán una tercera oportunidad presidencial a Romney.


Fuente: milenio.com