30 oct. 2012

UBS despedirá a 10.000 empleados para reducir su división de negocios

UBS, el mayor banco de Suiza, ha anunciado su intención de despedir a 10.000 empleados en el marco de la estrategia para reducir el volumen de su división de negocios y centrarse en la banca privada y de inversión.

La entidad bancaria hizo el anuncio aprovechando la presentación de los resultados del tercer trimestre del año, en el que registró una pérdida neta atribuida de 2.127 millones de francos suizos (1.772 millones de euros), un 131% más que en el tercer trimestre de 2011. UBS atribuye esta cifra a "una pérdida por ajuste de valor de activos de 3.100 millones de francos (2.583 millones de euros)" tras el beneficio neto atribuido de 425 millones de francos (354 millones de euros) que registró en el segundo trimestre de este año. En el conjunto de 2012, el beneficio neto atribuido acumulado se situó en 1.018 millones de francos (848 millones de euros), un 73% menos que el mismo periodo de 2011.

A mediados de octubre, el consejero delegado de UBS, Sergio Ermotti, anunció que tomaría todas las medidas que fuesen necesarias para hacer frente a la crisis que vive el sector. El plan de Ermotti, que lleva en el cargo poco más de un año, forma parte de un plan trienal que persigue un ahorro de 3.400 millones de francos (4.080 millones de euros) anuales.

Hasta la fecha, la supresión de puestos ha sido una de las principales armas de UBS en su proyecto de reorganización. Hace un año, anunció que prescindiría de 2.000 empleados hasta 2015, una cifra que previsiblemente, se quintuplicará. A finales de junio de este año, el banco helvético con sede en Zúrich empleaba a 63.500 personas en todo el mundo, cuando cinco años antes, el número de empleados alcanzaba los 83.500.

UBS dio un giro radical a su estrategia en septiembre de 2011 para evitar riesgos como los que generaron un agujero financiero de 2.000 millones de euros por las "operaciones no autorizadas" de Kweko Adoboli, uno de sus agentes de inversión en Londres. El escándalo le costó el puesto a Oswald Grübel, que fue nombrado consejero delegado de la entidad en 2009 para superar los problemas que generó a UBS su alta exposición a la crisis hipotecaria de EE UU.


Fuente: elpais.com

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