2 nov 2012

El consumo en España está paralizado


El consultor y motivador español Luis Galindo dijo que el desempleo seguirá creciendo hasta marzo de 2013. En diálogo con Infobae América, analizó la situación del país europeo


Las épocas de grandes crisis marcan, para Luis Galindo, la oportunidad de incentivar la motivación entre los empresarios y los empleados.  Y a esa particular tarea se dedica el consultor español, quien con más de 30 años de experiencia como conferencista, es pionero en las  tendencias de aplicar en la práctica el concepto de "optimismo inteligente en la dirección de equipos”.

En el marco de un seminario para periodistas organizado por el Grupo Rhuo enBuenos Aires, explicó las técnicas de un nuevo concepto en el que está trabajando: la“reilusión”, que no sólo es aplicable a nivel personal sino también al mundo empresarial. Porque como él afirma, “en un entorno tan deprimido, las personas con ilusión marcan la diferencia”.

Galindo agrega que “las mejores empresas buscan ante todo personas con energía e ilusión por aprender y trabajar, porque en las compañías escasea el personal con este tipo de características. Aunque para poder reclutarlo se necesitan directivos que se preocupen más por las firmas en las que se desempeñan que por sus objetivos personales a corto plazo”.

Sin embargo, se sabe que es muy complicado tener éxito en la aplicación de estos métodos “revitalizantes” dentro de un escenario tan complicado como el que atraviesan varios lugares del mundo, y España en particular. Más allá del ámbito empresarial, Galindo dialogó con Infobae América sobre la situación actual de su país natal, inmerso en una crisis económica y financiera dentro de la eurozona.  


-¿Cree que España podrá superar esta crisis?
  
La situación es compleja y quizá lo más preocupante es que no depende sólo de España, porque estamos inmersos en una Comunidad Europea donde las decisiones son colegiadas y donde a veces hay intereses contrapuestos. Eso es lo que está dificultando la salida: lo que le viene bien a los países del sur a lo mejor los países del norte no lo necesitan y es un sacrificio para ellos. Yo soy optimista a mediano plazo,pero nos quedan unos meses de muchas dificultades, yo diría como mínimo hasta marzo de 2013, va a seguir aumentado el desempleo. Pero España es un gran nación con una gente maravillosa, y entre todos saldremos. 


-¿Cómo ve que se están manejando las empresas españolas dentro de España y fuera de ella para enfrentar la crisis?
  
Un dato que a lo mejor nos sorprenda es que todas las empresas españolas que tienen  mercados abiertos fuera de España, ya sea en Europa del este, Asia o Centroamérica, son las que están saliendo más airosas de la crisis, porque sus balances son buenos y eso está compensando los malos resultados que eventualmente puedan tener en España. Pero las que sólo están en España la están pasando muy mal,porque el consumo es muy bajo, hay mucho desempleo e incluso las personas que están bien, ante el entorno tan preocupante deciden no gastar y entonces el consumo está muy paralizado. Porque cuando vives en España crees que la crisis es universal, pero hay muchos países en los que la economía va bien.

     
  
-¿Son acertadas las recetas macroeconómicas que está aplicando el gobierno español frente a la crisis?
  
Creo que está haciendo lo más que puede, está actuando con rigor y seriedad, pero está desbordado en algunos momentos por los acontecimientos y sobre todo está un poco atado de manos, porque muchas de las decisiones dependen de que se ratifiquen por Alemania o por la Comunidad Económica Europea.
  

-¿Cómo observa el futuro de las inversiones españolas hacia el extranjero, y en especial hacia América Latina?

América Latina es el mercado natural de las grandes empresas españolas, y la región debería ser el socio natural de España por las cosas buenas que nos unen, ya sea la cultura, el idioma, la religión, los valores. Las empresas españolas, unas lo habrán hecho mejor, otras lo habrán hecho peor, pero yo creo que en general hay cariño hacia los pueblos iberoamericanos. Eso tiene que primar sobre los hechos puntuales donde se marca las diferencias entre estos dos bloques.


-¿Existe un optimismo “inteligente” entre los empresarios españoles de que podrán volver a contratar gente en el corto o mediano plazo?

Ante la mínima noticia positiva crear empleo, la intención es crecer, pero esas noticias de momento no llegan, ahora mismo está todo muy parado. Además, como a las empresas nadie les garantiza un buen escenario a corto y mediano plazo, están paradas por si acaso. Pero esto también se ve en el resto de la economía europea, donde en general los datos de crecimiento son neutros o negativos.

-¿A qué países se refiere?
Estoy hablando de Francia, Italia, de muchos países europeos. Pero a pesar de esto, los empresarios están ahí porque son “optimistas inteligentes”: si bien saben que tendrán que seguir lidiando siempre con problemas, al mismo tiempo creen que esta situación adversa se puede cambiar. Porque si pensaran lo contrario, no estarían en su lugar dentro de las empresas.           
  
-¿Estima que la Eurozona sobrevivirá o que terminará desmembrándose?

La Eurozona tiene que sobrevivir y tiene que salir adelante porque el otro escenario nadie termina de contemplarlo. No es que estemos eligiendo entre “A” o “B”, es que tiene que ser “A” porque “B” nadie se atreve a ver ese escenario, es muy complejo imaginar ahora que se rompe el euro y nos vamos para atrás. La opinión que hay en Europa es que estamos obligados a que salga bien. Mi pronóstico es que va a salir bienporque todos los países ven que lo necesitan en mayor o menor medida, aunque me gustaría que algunos países europeos a los que les va bien fueran más solidarios con los que le va mal. Al final se van a ver obligados por supervivencia propia a mantener y potenciar el mercado europeo.


 -¿Cómo piensa que se están manejando los directivos de las empresas españolas en áreas tan sensibles como por ejemplo recursos humanos o finanzas?

En general están haciendo lo que pueden, y no es una respuesta fácil. Se está jugando en campo contrario, el árbitro está en contra, los jugadores contrarios llevan las dos piernas y los nuestros llevan las piernas atadas… Por supuesto que esto es una metáfora para describir la situación que vive España. Yo respeto muchísimo a los directivos de las empresas españolas, y creo que la mayoría de ellos están haciendo un esfuerzo enorme por hacer las cosas bien en un entorno nada fácil.


-¿Cree que el nivel de crecimiento de América Latina se mantendrá?
  
Es muy difícil hacer estimaciones a muchos años, pero a corto plazo soy muy optimista. Lo que estoy viendo en Colombia, México, Perú, Brasil y Argentina es mucho dinamismo y creo que se están haciendo las cosas bastante bien y se están poniendo las bases de un crecimiento en el tiempo.


 -¿Considera que las estatizaciones en algunos países latinoamericanos pueden afectar la llegada de inversiones a América Latina, en especial de empresas españolas?
  
Cada sector y cada empresa es un mundo, y hay sectores más sensibles que otros a las estatizaciones. No veo que en el futuro inmediato se vaya a profundizar el grado de nacionalizaciones, porque a la larga sería un mal servicio para cada uno de nuestros países. Pero creo que en general todos los países tenemos que intentar ser atractivos para las inversiones extranjeras, y en el hecho de ser atractivos hay dos cosas fundamentales: la seguridad jurídica y la tranquilidad de riesgo país. A estas dos cosas tenemos que cuidarlas todos y exigirles a nuestros gobiernos que las transmitan hacia adentro y afuera. Los países deben mostrar que van a hacer las cosas de maneraprevisible y sin grandes sobresaltos, que tenemos seguridad jurídica y que nadie que haga algo con una ley actual después vea que esa ley cambia en 48 horas por sorpresa.

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